Balas contra dianas

Siempre recuerdo el caso de los hermanos Coen, cuando presentaron “Fargo”. Les preguntó un periodista que qué interés podía tener una película ambientada en un pueblo de la América profunda, de nieve infinita y eterna. Ellos respondieron que “cuanto más localista es uno contando las cosas, más universal resulta ante el público”.

Algo así me está sucediendo en SsV. Cuando me planteo contar algo, intento enseñar lugares nuevos, pero cada vez más a menudo sale el Oli vulnerable, el Oli iracundo, el Oli “Fénix”, o el Oli seguro de sí mismo. Se supone que esto es un blog de viajes, y noto que el viaje interior empieza a ganar terreno al exterior, algo que también se está plasmando en los vídeos (paciencia, ya los veréis). He grabado clips a corazón abierto, en cochambrosas habitaciones de hotel, como un confesionario de “Gran Hermano”. Y tengo la duda de hasta qué punto este material (y el escrito) sirven para alguien que, por ejemplo, quiera buscar una recomendación de hotel en Antigua Guatemala. O hasta qué punto este material conecta.

Luego está el Cuaderno Rojo que estoy manuscribiendo. Es como un evangelio personal, lleno de tickets que se levantan y esconden palabras y claves, de emails de amigos, de acuarelas y de confesiones que tal vez estén alimentando este dilema.

Tenéis absoluta libertad para manifestar vuestra preferencia, especialmente los que menos me conocéis. Este viaje está resultando como la mili para mí, pero podéis decirme si os interesan más las balas o las dianas a las que apunto.

4 comentarios. Deja el tuyo aquí.

  1. Pe //

    Ni una cosa ni la otra (¿a que sabías que ésa iba a ser mi respuesta? ;-) ).

    Tienes que encontrar tu tono propio, sin forzar intelectualmente a que el blog sea una guía tipo “Lonely Planet” (de las que hay miles) o un diario personal escrito ante el mundo (con lo que de impostura puede tener lo de “escribo algo privado sabiendo que hay un público”).

    Habrá días en los que te apetezca contarnos anécdotas y describir lugares y personas y otros en los que lo que te salga sea lo que te bulle dentro. Puede que una mezcla entre el mundo exterior, lo que eso influye en tu mundo interior y cómo esa influencia se proyecta en tu visión del exterior sea la mejor solución. Las proporciones exactas de cada ingrediente las tienes que encontrar tú.

    Un abrazo

  2. José Miguel //

    Yo voto por las dianas (si lo he entendido bien…). Evidentemente, el relato debe estar de alguna forma condicionado a los lugares en que te encuentras. No tendría sentido que pareciera que lo estás escribiendo en tu casa o en el diván del psicoanalista. Pero, como dice Pe, guías de viaje hay a patadas. Me interesas más tú que los lugares por los que pasas.

  3. jaramos //

    Poco a poco “vamos” haciendo este hermoso recorrido. ¡Qué envidia! Me ha llamado muchísimo la atención el artículo sobre Ometepe (ahora no recuerdo si se escribe así) y la foto, que es impresionante. También, que te has propuesto y estás consiguiendo que la relación con la gente de allí sea también un motivo de satisfacción, parece que sacas lo mejor de ellos. Ala, seguimos disfrutando. Salud(os).

  4. Oli //

    ¡Hola, jaramos! Sí, las conversaciones con los lugareños son de lo mejor de este viaje. Lástima que los gringos vayan a su bola y se pierdan esto. 1 saludo, o salu(2) ;), y a los demás, visitad su interesante blog: http://goo.gl/tdFhZ

    OLI I7O

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