Cifras y letras

Estos son unos cuantos cálculos estimados del viaje:

  • 43.280 kilómetros recorridos. Calculados en base al mapa de la ruta (sin contar el trayecto Madrid-México DF). Muchos tramos de sinuosas curvas han sido dibujados con una línea recta, con lo cual, he añadido un poco a la suma total. Si el perímetro ecuatorial de la Tierra es de unos 40.000 kilómetros, se puede decir que prácticamente he dado la vuelta al mundo en autobús.
  • 6.000 euros. Ese fue mi presupuesto inicial. Me he administrado muy bien (privándome de muchas cosas que sé que otros no podrían), aunque ahora mi cuenta bancaria está moribunda. Si hubiera tenido mucho más dinero, hubiera dado la campanada y, en la Isla de Pascua, hubiera seguido hacia Tahití, Nueva Zelanda, Australia, Indonesia… Moscú… y regresar a España por oriente. Hubiera molado, ¿no? Por soñar que no quede… Eso sí, vuelvo a insistir en que el dinero es importante, pero no lo más importante de este viaje.
  • 579 personas conocidas. He apuntado en los diarios los nombres de casi todos. No obstante, calculo que realmente habré conocido a mucha más gente. Todos, quien más, quien menos, han cumplido su papel.
  • 300 días viajando. Repito, más o menos. Lo curioso es que el ecuador temporal me pilló en Oruro, un nombre palindrómico, y la segunda etapa del viaje prácticamente coincidió con el cambio de país (Bolivia), el cambio de cuaderno y una larga estancia en una ciudad (México DF en la primera mitad, Cochabamba en la segunda).
  • 87 litros de cerveza bebidos. Durante varios meses, tenía la tradición de escribir en el diario por la noche, en el hostal u hotel donde durmiera, con una cerveza y una chocolatina. Recuerdo aquello como uno de los momentos más felices e inspiradores del viaje. Ah, he sumado algunos litros compartidos.
  • 82 camas en las que he dormido. El país donde más colchones he aplastado es Perú, con 14 camas. No he contado las veces que he hecho trayectos nocturnos.
  • 49 matasellos estampados. Mi pasaporte ha sido besuqueado todas estas veces, incluyendo varias veces de entrada y salida entre Chile y Argentina (para ir a Ushuaia), y dos sellos exclusivos muy especiales: en el Machu Picchu (conmemorativo del centenario del descubrimiento) y en la Isla de Pascua.
  • 7 kilogramos adelgazados. Pero a día de hoy, he recuperado unos cuantos, y ya estoy algo más lustroso. Eso sí, me siento muy en forma, pero supongo que es más por dejar atrás la vida sedentaria de oficina que llevaba antes.
  • 6 camisetas regaladas. Una en San Cristóbal de las Casas. Otra, en Tegucigalpa. Otra, en Managua. Otra, en Ciudad de Panamá. Las otras dos, compradas a 70 céntimos de euro en Cochabamba (es decir, regaladas).
  • 3 camisetas rotas. Dos, rotas por el uso. Otra, desgarrada en el asalto de Managua.
  • 2 océanos bañados. El Atlántico (Caribe incluido) y el Pacífico (Polinesia incluida).
  • 1 sueño cumplido.

2 comentarios. Deja el tuyo aquí.

  1. Pe //

    ¿En Latinoamérica hay Coca-Cola zero?

  2. mademoiselle99 //

    me encanta!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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  • 2011 (142)
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